Tema 02: PLENITUD

Capítulo 02: PLENITUD

Serie: 2020 AÑO DE LA PLENITUD

Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre (Salmos 16.11).

Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,  y vosotros estáis completos en él, que es la  cabeza de todo principado y potestad (Colosenses 2.9–10).

PRINCIPIOS

1- Y sé que cuando vaya a vosotros, llegaré con abundancia de la bendición del evangelio de Cristo (Romanos 15:29). Pablo escribió estas palabras a los cristianos en Roma. Él les estaba diciendo: “No tengo duda de que cuando me encuentre con ustedes, será en la medida más plena de la bendición de Cristo”. Aquí, las palabras del apóstol implican algo que cada creyente debe saber. Existen varios grados o medidas de la bendición de Cristo. Algunos creyentes obtienen una medida plena de dicha bendición, lo cual es la meta. Todos deberíamos llegar a una medida plena de la bendición del Señor. Sin embargo, otros cristianos entran tan solo, a una pequeña medida de la bendición de Cristo.

2- En su carta a los efesios, Pablo anima a todos a buscar la medida más plena de esta bendición: “Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo…hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo…y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios (Efesios 4:7,13; 3:19).

Notemos la palabra: “plenitud”, en estos pasajes. La palabra griega que Pablo usa aquí significa: “terminar la tarea de llenar por completo”. Esa es la tarea que Dios nos ha dado: Buscar la plenitud de la bendición de Cristo en nuestras vidas.

Pablo enfatiza en esto, diciendo: “…un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos” (Efesios 4:5-6).

3- Lo cierto es que Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo habitan en todos Sus hijos. Jesús prometió: Vendremos a él y haremos morada en él (Juan 14:23). Pablo aclara que todos tenemos el mismo acceso al Señor. Por lo tanto, todos tenemos igual oportunidad de obtener Su “siempre-creciente” bendición y llenará, de tal manera que somos sus recipientes, básicas de barro para ser usadas como conductos de bendición para esta tierra.

De hecho, nuestras vidas deben incrementarse continuamente en lo que Pablo llama: “la bendición de Cristo”. Esta plenitud está dispuesta para nosotros. La verdad es que somos lo que la bendición de Dios es en nosotros. Tenemos de acuerdo a la plenitud que hemos conquistado.

4- Considera la increíble medida de la bendición de Cristo en la vida de Pablo. Este hombre recibió personalmente, revelaciones de Jesús. Él escribe que Cristo se reveló a Sí mismo a él. Por supuesto, Pablo sabía que no había alcanzado la perfección. Pero también sabia, sin lugar a duda, que no había nada en su vida que obstaculizara el fluir de la bendición de Cristo.

Es una realidad que como hijos de Dios llegamos tan lejos como Cristo habita en nosotros. El apóstol usa la palabra potencia en la carta a los colosenses, de la raíz griega krátos, que se traduce como vigor, grande, poder, poderosamente, proeza.

Esta potencia nos hace poderosos para producir proezas, que no podríamos lograr por medios humanos, para vivir una vida sobrenatural en el diario vivir natural.

5- Lograr esta plenitud, de la raíz griega pléroma, traducido como copiosidad, no es un asunto de tener un tiempo en la presencia de Dios y enseguida ir a vivir una vida normal como todos los días, esto nos exige perseverar en la presencia de Dios que hemos conquistados. Permanecer no solo en creer, sino en ser continuamente hasta tener la copiosidad del Espíritu en nosotros.

Jesús sopló sobre sus discípulos y fueron llenos del Espíritu, en el Aposento Alto fueron llenos de nuevo, posteriormente, cuando estaban orando, fueron llenos una vez más. Esa plenitud de Dios mismo, el Creador del universo, en nosotros, determina lo que produciremos en esta tierra.

APLICACIÓN

Nos debe quedar claro que no podemos dar lo que no tenemos, producimos de acuerdo a nuestras capacidades. La plenitud nos hace fuertes, capaces, poderosos, aptos, para producir acciones sobrenaturales fuera del contexto humano natural. Según Colosenses 1.27 es Cristo en nosotros, la esperanza de gloria. Toda la esencia del Creador del universo está en Jesús y toda esa sustancia depositada en nuestro Salvador, está en nosotros. ¡¡Esto es maravilloso!!

DECLARACIÓN DE FE

Estoy aquí y ahora para desatar esta palabra de fe, confieso que soy libre de toda atadura del infierno que yo mismo he permitido a causa de mis malos hábitos, libero poder del cielo para ser lleno de la presencia maravillosa del Espíritu Santo para conquistar la plenitud de la gloria de Dios en mi vida. Haré proezas en su nombre porque tengo la copiosidad del Espíritu en mí. Amén!!

ORACIÓN

Dios eterno y Padre maravilloso, no deja de asombrarme tu gracia sobre mi vida. Estoy listo para esforzarme más allá de mis fuerzas para ser lleno del Espíritu y tener tu plenitud en mi vida. Quiero honrarte con mi vida y demostrar el poder de tu gloria en esta tierra. Viviré bajo la unción en cada momento, iré de gloria en gloria y de victoria en victoria, que el mundo sepa que tu sigues siendo nuestro Dios. ¡¡Amen!!

Con amor… Dr. José Félix!!

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Tema 01: COMPLETOS EN CRISTO

Capítulo 02: PLENITUD

Serie: 2020 AÑO DE LA PLENITUD

Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre (Salmos 16.11).

Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,  y vosotros estáis completos en él, que es la  cabeza de todo principado y potestad (Colosenses 2.9–10).

PRINCIPIOS

1- Empecemos con definir PLENITUD:

Raíces hebreas:

Meló, abundancia, entero, lleno.

Rabáb, abundante, grandeza, inmenso, magnitud, numeroso, aumentar.

Sabéa y soba, llenarse a satisfacción, tener abundancia, colmar, hastiar, copiosidad.

Raíz griega: Pléroma, rellenar o terminación, lleno, plenitud, pleno, copiosidad.

La Escritura nos muestra que en Cristo esta la plenitud de nuestro Dios. Toda la esencia en forma completa, plena, total está en nuestro amado Salvador. Y nuestra esperanza y satisfacción está en que en Cristo tenemos absolutamente todo. Esa misma PLENITUD de Cristo la tenemos nosotros para expresar el poder del reino en esta tierra.

2- Imposible describir a Dios con palabras humanas, basta con ver su creación para conocer su esencia y su sustancia. El apóstol Pablo dice que Jesús es el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder (Hebreos 1.3). ¡¡¡En Cristo está contenido todo lo que es Dios!!! Lo que nosotros podemos ver en su creación y la manifestación de su gloria como el Creador del universo está contenido en el Hijo de Dios.

Esto es maravillosamente poderoso, y sin duda alguna, debemos vernos tal como describe el apóstol a la iglesia de Cristo: La plenitud de Aquel que todo lo llena en todo (Efesios 1.23). Cuando alcancemos a ver esta gran verdad para apropiarse de ella, vamos a ser llenos de la misma esencia, la sustancia de nuestro Creador. Entonces la PLENITUD vendrá sobre nuestras vidas de manera total.

3- Estamos creyendo que este año 2020 estaremos COMPLETOS para manifestar el poder de Dios para lo cual hemos sido diseñados. La iglesia en Corinto fue una de las más carismáticas que Pablo fundó. Sus discípulos fueron llenos a plenitud, de tal manera que les dice: De tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo (1Corintios 1.7). Los corintios estamos plenos, completos en los dones espirituales, la demostración del poder de Dios era lo más común entre ellos. Por esto Pablo les escribe: Ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder (1Corintios 2.4).

Esto debería ser para nosotros, como iglesia de los últimos tiempos, lo más común y normal. ¡Manifestar el poder de Dios de manera cotidiana!

4- Dios espera que este 2020 tomemos el desafío de creer que en Cristo estamos completos en todo para manifestar de manera natural la esencia que está en nosotros. El Espíritu ha estado trabajando fuertemente en nosotros como iglesia preparándonos para el esfuerzo que haremos en esta última fase en la tierra. El Espíritu está agudizando nuestra visión para ver de forma completa lo que el Padre desea que tomemos, Dios nos está dando territorio, se escucha el Salmos 2.8, pídeme, pídeme, pídeme, y te daré como herencia las naciones y como posesión tuya, HASTA los confines de la tierra.

¿Podemos entender esta visión de Dios? ¿Hasta dónde estamos conscientes de la temporada en que estamos viviendo? ¡Entenderlo es el primer paso para poseerlo!

PLENITUD es copiosidad, abundancia, tener mucho, poseer, establecer bajo todo el potencial que el Padre ha puesto en estas vasijas de barro.

5- Si esto no nos desafía, ¿que podrá desafiarnos? Dios está listo, lo podemos sentir en la lucha espiritual que se está llevando a cabo en el cielo. Los príncipes de Dios están peleando por nosotros para abrir camino a la llegada de toda la gloria que el Padre nos está entregando. El punto más inquietante es si estamos listos para recibir esa gloria que está tocando a nuestras puertas.

Dios siempre ha buscado un instrumento por medio de quién derramar esa gloria. Dios quiso tener un pueblo para él y encontró a Abraham; Quiso libertar a su pueblo de Egipto y encontró a Moisés; Era necesario confrontar a los profetas de Baal y de Acera, y encontró a Elías. En cada época Dios ha encontrado a las personas indicadas para cumplir con propósitos divinos. La pregunta es, ¿dónde estamos nosotros?

APLICACIÓN

El Espíritu ha venido sobre nosotros para equiparnos y entregarnos todo lo necesario para cumplir nuestro destino profético en esta tierra. Dios nos está dando lo que necesitamos, cual es nuestro llamado, es nuestro equipamiento. Somos responsables de disponernos como vasijas de honra para ser útiles en las manos de nuestro Señor y sumo comandante de su ejército en esta tierra.

DECLARACIÓN DE FE

Tomo ahora mismo el equipamiento que el Señor me está otorgando para estar completo en Cristo, decido caminar alineado a la voluntad de mi Padre y avanzar a dar frutos en abundancia. Esta es mi mejor temporada, estoy desafiado por el Espíritu a ver lo más grande de mi historia. Confieso que estoy listo, atento, para recibir la impartición del Señor a mi vida. Amén!!

ORACIÓN

Padre hermoso, estoy sorprendido de tu gracia y amor, sé que tu deseas lo mejor para mi vida, y estoy dispuesto a pagar el precio que sea necesario para ver tu poder obrando en mi vida. Caminaré tomado de la mano de mi Maestro para no equivocar el camino y ver la PLENITUD de aquel que lo llena todo. Amén!!

Con amor… Dr. José  Félix!!

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