Tema 21: DON DE PROFECÍA OPERACIÓN
Capítulo 03: DONES DEL ESPÍRITU SANTO
Serie: DONES ESPIRITUALES

De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe (Romanos 12.6).

“Conectados con la fuente para escuchar correctamente y hablar lo que Dios quiere decir”

PRINCIPIOS
1- PARA BENDICIÓN. Este es un don “delicado” porque puede ser de mucha bendición pero si no se tiene cuidado puede ser de mucha maldición. Su operación aunque es sencilla requiere de preparación y formación especial. Por eso en el Antiguo Testamento encontramos que había escuelas de profetas. La profecía viene en momentos donde estamos “conectados” con Dios. Es un momento donde el Espíritu Santo toma nuestra mente para usar nuestros sentidos como canales de transmisión para que escuchemos la voz de Dios.

2- Tenemos una palabra profética cuando la voz de Dios se hace evidente en nuestro interior. Es un impulso de fe, tenemos la certeza que lo que viene es la voz de Dios mismo. Esa voz que escuchamos la “sintonizamos” por el Espíritu Santo y es verificada a través de nuestra fe. Sentimos la paz interior que la voz viene de Él, la información que escuchamos sabemos que es divina y que no viene de nuestro intelecto, así que no nos cabe la menor duda que es Dios. ¡La experiencia del profeta Ezequiel la podemos vivir nosotros! La voz se deja escuchar en nuestro interior, sabemos que es Dios mismo hablándonos.

3- En la medida que crecemos en CARÁCTER, como ministros proféticos, ganaremos la confianza de Dios para fluir en el don de una manera poderosa. Dios nos entrega una palabra de acuerdo al carácter que hemos conquistado. La profundidad, lo extenso y la importancia de la profecía depende del carácter logrado. Dios NO nos va a dar una palabra para una persona en eminencia sino tenemos el carácter suficiente para soportar el peso de importancia de la misma. No podemos recibir lo que no podemos dar. Si la palabra profética trae un nivel de importancia que no podemos dar, Dios usará a la vasija adecuada.

4- PARADOS EN LOS FUNDAMENTOS. ¿Para qué?

  • El don de profecía revela el corazón de Dios a sus hijos de una manera personal o generalizada.
  • Nos revela cosas específicas en momentos claves.
  • Es el medio para consolar, animar, exhortar, edificar, hacernos crecer, llevarnos a niveles superiores en conocimiento, madurez, entrenamiento.
  • Nos anuncia eventos futuros de acuerdo a sus propósitos, comisiones de trabajo, o para apercibirnos de situaciones difíciles.
  • Direcciona, marca pautas, estrategias, de acuerdo a los propósitos de Dios.
  • Nos canaliza, abre caminos, muestra, empuja, anima.
  • Enriquece la información que tenemos en nuestro corazón.

5- NIVELES. Alcanzar niveles altos en la operación del don, es encontrar la confianza de Dios para recibir información de calidad, profundidad e importancia. Es recomendable no querer correr o pensar que tenemos la madurez necesaria para estar en el nivel que debemos estar.

  • Básico. Dios entrega información básica, sin mucha profundidad.
  • Medio. Dios entrega información más abundante y de mayor calidad.
  • Maduro. Este es el nivel donde la profecía es abundante y rica en información.

APLICACIÓN
Lograremos la confianza de Dios para hacer tareas de mayor importancia y envergadura cuando nosotros operamos en el don con responsabilidad dando los resultados que Dios espera. Nuestro desafío es crecer como personas en carácter, espiritualmente, en la intimidad con el Espíritu Santo y en el conocimiento de la Palabra de Dios. Cada día creceremos en la operación del don en la medida que estamos activos. La práctica nos dará madurez y crecimiento. Debemos perder el temor de fracasar y de cometer errores. Recordemos que Dios premia la humildad, cuando nos equivocamos en algo, corremos a Dios para pedirle que nos ayude a hacer las cosas de la mejor manera posible.

DECLARACIÓN DE FE
Estoy listo para operar en el don de profecía, estoy creciendo y madurando cada día, me esforzaré para aprender más de las Escrituras, voy entrenarme para agudizar mis sentidos espirituales y dar frutos de calidad en la operación del don. Amén!

ORACIÓN
Padre hermoso, gracias por esta hermosa palabra donde me he dado cuenta la importancia de este maravilloso don. Me he dado cuenta que mi boca es un instrumento poderoso en tus manos, por eso en humildad, me rindo a tu precioso Espíritu Santo para que puedas usar mis cuerdas bucales y hablar a este mundo. Ayúdame a ser fiel a tu llamado. Amen!

Con amor… Dr. José Félix!!

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Tema 17: DON DE ENSEÑANZA
Capítulo 02: DONES DEL PADRE
Serie: DONES ESPIRITUALES

Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo (Hechos 5.42).

“Enseñar con nuestra conducta deja la huella más profunda que cualquier otra enseñanza”

PRINCIPIOS
1- Enseñanza (gr. didaskalía). Capacidad y poder de Dios que reciben algunos creyentes con la finalidad de exponer el conocimiento contenido en la palabra de Dios, así como su correcta interpretación. Es la habilidad sobrenatural para explicar y aplicar las verdades recibidas de Dios para la Iglesia. Presupone el estudio y la inspiración del Espíritu que permite presentar con claridad la verdad divina al pueblo de Dios. Aclaran, defienden y proclaman la verdad de Dios, de manera que los oyentes crezcan en gracia y en piedad.

2- Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas (2Timoteo 4.2–4). En esta Escritura se entiende la palabra predicar como enseñar. La idea del apóstol es que su hijo Timoteo tenía que defender la doctrina enseñando lo correcto.
¡En concreto, enseñanza es: Instrucción, impartir conocimiento, ser ejemplo, educar, crear cultura!

3- ¿Cómo se manifiesta este don? Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo (Hechos 5.42). Note que el versículo habla de dos dones del Padre: Enseñar y predicar. Podemos observar que los dos dones se están conjugando de una manera clara para dar a conocer el evangelio de Jesucristo. La enseñanza por supuesto que tiene que ser un estudio sistemático y continúo para dar a conocer un tema en especial.
¡Enseñar conlleva ejemplo! El maestro enseña más con el ejemplo que con las palabras. Frecuentemente nos encontramos con la oportunidad de enseñar a los demás por medio de nuestra conducta. El apóstol Pablo sugiere: Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar (1Timoteo 3.2).

  • Apto para enseñar. La frase “apto para enseñar” se traduce como preparado para entregar un concepto o idea a otras personas. El diccionario traduce apto como dispuesto, suficiente, capaz, competente, útil, idóneo, proporcionado. Enseñar no es solo tomar una lección que se trasmite leyendo un escrito a un grupo de personas. Se trata de un don impartido por el Padre que nos hace aptos para transmitir los principios y valores del reino.
  • Transmitiendo cultura. Cuando Roma conquistaba una ciudad enviaba “culturizadores” o personas que establecían la cultura romana, sus valores, leyes, principios, a la gente que en un futuro se considerarían ciudadanos romanos legítimos. La cultura se establecía por medio de la enseñanza.
  • Personas con el don de enseñar. Aprender, investigar, comunicar, ilustrar verdad, son cualidades inherentes a la persona, manifiestas cuando ejercita el don de enseñar. Disfrutan estudiar y aprender información nueva y aman compartir con los demás lo que han aprendido. El formato de enseñanza varía desde discipular uno a uno hasta clases formales, estudios bíblicos informales, grandes grupos, y la predicación (que es una forma de enseñanza).

4- En las Escrituras encontramos a diferentes personas enseñando. Aquila y Priscila (Hechos 18.26), Pablo (Hechos 19.8-10; 20.20; Colosenses 1.28; 1 Timoteo 2.7), pastores/diáconos (1Timoteo 3.2; 5.17), Timoteo (1Timoteo 4.11,13; 6:2), mujeres piadosas (Tito 2.2-4). Cómo podemos ver no todos eran ministros de Dios o personas que ocupaban un púlpito, simplemente personas apasionadas por enseñar a otros con humildad.

APLICACIÓN
¿Cómo podemos saber si tenemos este don? La siguiente es una lista breve:

  • ¿Disfrutas estudiar e investigar?
  • ¿Disfrutas impartir verdades bíblicas a otros?
  • ¿Acuden a ti, te hacen preguntas?
  • Cuando enseñas, ¿te entienden?
  • Cuando ves a alguien confundido en su entendimiento, ¿Te sientes responsable de hablarle sobre ello?
  • ¿Disfrutas hablar a grupos de diverso tamaño de asuntos donde tus convicciones son especialmente fuertes?

A través de los evangelios, Jesús fue reconocido como Rabbi, que significa “Maestro”. Mateo 4.23 dice que Jesús fue por toda Galilea, enseñando, y Mateo 7.28-29 dice que las multitudes se maravillaban de su enseñanza, porque enseñaba cómo quien tiene autoridad, no como los intérpretes de la ley.

DECLARACIÓN DE FE
Estoy determinado en actuar con responsabilidad para disponer mis talentos que bendigan a otros, voy a transmitir la cultura del reino por medio del don de la enseñanza. Recibo ahora mismo la unción para activar el don en mí. Amén!

ORACIÓN
Amado Padre, estoy delante de tu presencia creyendo que soy un instrumento en tus benditas manos, voy a caminar bajo tu unción para operar el don de la enseñanza y transmitir los principios y valores que he recibido por tu palabra, muchas gracias por darme esta gloriosa oportunidad de servirte. Amén!

Con amor… Dr. José Félix!!

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Tema 14: DONES DE GRACIA
Capítulo 02: DONES DEL PADRE
Serie: DONES ESPIRITUALES

De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada… (Romanos 12.6).

“Los dones que recibimos es por la gracia no por nuestra naturaleza”

PRINCIPIOS
1- Cada don del Padre que ya hemos recibido, decidamos no limitar nuestra libertad para ejercerlos a favor de otros (1 Pedro 4.10). El apóstol Pablo enfatiza a la Iglesia de corintios que no deben ignorar acerca de los dones espirituales, aclarando que hay diversidad de ellos, pero el Espíritu es el mismo. Trata de infundir confianza a esta Iglesia que fluía en ellos a no detener la operación de los mismos por falta de entendimiento en su uso correcto.

Aclara a los corintios que a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho y que Él reparte en particular a cada quién sus dones como Él quiere. Lo cual deja claro que no todos los creyentes reciben los mismos dones y que los que obtiene es con la responsabilidad de usarlos para entregar sus beneficios a quién el Señor quiera bendecir.

2- El apóstol Pablo también explica a los corintios la forma en que estos dones operan en los creyentes y hace una comparación con el cuerpo humano, así como el cuerpo consta de muchos miembros y cada parte que lo compone (así sea la más insignificante) es vital para que el cuerpo funcione perfectamente, de igual manera en el cuerpo de Cristo, cada creyente ha sido colocado por Dios para cumplir una función específica a través de los dones que le son impartidos, todos son importantes no hay ninguno mayor que otro, cuando alguno no funciona eficazmente, el cuerpo pierde parte de su efectividad.

3- Debemos tener contentamiento con lo que hemos recibido, pero podemos anhelar que el Señor nos entregue más de sus dones, mientras más dotados de ellos estemos, de mejor manera vamos a servir a su pueblo y a engrandecer su Nombre y su Reino. Como ministros, tenemos los dones necesarios para el ministerio operando a través de nuestra vida, pero no debemos de conformarnos, seamos cada día más efectivos en el trabajo encomendado por el Señor, sirviendo con diligencia y amor al pueblo de Dios también a través de estos dones del Padre.

4- Todos los dones son importantes, todos cumplen una función vital para el crecimiento del pueblo de Dios y su óptimo desarrollo como cuerpo de Cristo. ¡Diferentes dones de gracia! De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada… (Romanos 12.6). El apóstol Pablo comunica a la Iglesia de Roma, en esta escritura de su carta a ellos, una lista de diversos dones espirituales a los que podían aspirar para recibir de parte de Dios y aclara que son concedidos de acuerdo a la gracia que nos es dada por él.

5- La gracia de Dios es su presencia y amor que por medio de Jesucristo recibimos los creyentes de parte del Espíritu Santo, quien imparte misericordia, perdón y produce el deseo y poder para hacer la voluntad de Dios. Sin embargo la obra de Dios no es de imposición ni de gracia irresistible. La obra de gracia en los creyentes siempre depende de su fidelidad y cooperación. ¡Toda la actividad de la vida cristiana de principio a fin depende de la gracia!

APLICACIÓN
El apóstol Pablo reconoce que toda la obra hecha a través de él solo fue posible por su “gracia”, el Señor producía en él ese deseo de trabajar con ahínco y desvelo, era estimulado a cumplir la comisión encomendada por el Señor a su vida, incansablemente viajaba para que los gentiles a los que había sido llamado a sacar de las tinieblas y traer a la luz de Cristo recibieran la palabra y recibieran al Salvador a quien él representaba. Servía sin descanso para edificar y consolidar al pueblo del Señor y que las Iglesias que había levantado se establecieran con poder en medio de la tierra.

DECLARACIÓN DE FE
Recibo los dones de gracia, estoy dispuestos a menguar para que él crezca en mí. Estoy dispuesto a someter mi carne a la gracia divina y abro mi corazón para que me liberes de toda atadura para ser libre y servirte por completo. Amén!

ORACIÓN
Amado Padre de gloria, muchas gracias por tu amor y misericordia, estoy comprometido contigo y tu reino, estoy dispuesto a ser impartido de los dones de gracia sobre mi vida. Caminaré tomado de la mano del Espíritu Santo y obedecer sus instrucciones para cumplir mi llamado en esta tierra. Amén!

Con amor… Dr. José Félix!!

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Tema 01: Dones Espirituales
Capítulo 01: Conocer Para Operar
Serie: Dones Espirituales

No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales (1 Corintios 12.1).
Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia (1 Corintios 14.12).

“Mejor anhelar que ignorar los dones espirituales”

PRINCIPIOS
1- Los dones espirituales regularmente son llamados charismata divina, en alusión al griego que se entiende como don. Charismata, la forma plural de charisma significa “dones de gracia.” Los charismas se definen como “donaciones conferidas divinamente a cada uno de los que creen en el Hijo de Dios, ya que es por medio de Él que el Padre envía su Espíritu que a la misma vez Él activa su Charisma; ¿Cuánto más vuestro Padre celestial dará́ el Espíritu Santo a los que se lo pidan? (Lucas 11.13). Estos dones de gracia son impartidos por el Espíritu Santo a fin de equipar a los hijos de Dios de acuerdo al propósito del Padre para cada uno de nosotros.

2- El apóstol Pablo anima a los discípulos de Corinto a no ignorar acerca de los dones espirituales ya que de esto depende nuestra capacidad de triunfo en las tareas y comisiones que nos son encomendadas en la tierra. Como nunca en la historia moderna de la Iglesia de Cristo estamos viendo un fluir fresco y poderoso en la operación de los dones espirituales, de esta manera podemos ver el cumplimiento de aquella hermosa profecía de Isaías hablando del Espíritu Santo: Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos (Isaías 43.3).

3- Estamos convencidos de que vivimos los últimos tiempos en la tierra, somos la generación que está experimentando la última reforma de la Iglesia: La Manifestación de los Santos. Por mucho tiempo los lideres han hecho mucho, pero los miembros poco. En esta reforma, los dones son activados a toda su capacidad a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo (Efesios 4.12). Durante estos devocionales diarios vamos a conocer los dones de acuerdo a: La fuente, naturaleza y propósito.

4- Es una responsabilidad personal activarnos en los dones espirituales y operar en ellos para hacer avanzar el reino en esta tierra. Cada hijo de Dios tiene un llamado, hemos sido diseñados para cumplir un propósito específico en esta tierra. Por esto el Apóstol les escribe a sus discípulos de Corinto: No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales (1 Corintios 12.1). Ignorar es desconocer, no entender, ser ignorante. Al contrario, el mismo apóstol sugiere que anhelemos y procuremos abundar en los dones espirituales para que la iglesia se edificada (1 Corintios 14.12). Esto nos hace responsables de ser disciplinados en esta orden apostólica.

APLICACIÓN
Conocer no es suficiente, es necesario poner los dones en funcionamiento, operar en el ellos para ser productivos y eficientes en nuestro llamado. Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder, para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo (2 Tesalonicenses 1.11-12). ¡Después de leer cada devocional, estoy seguro de que estarás experimentando un nuevo nivel espiritual en tu vida!

DECLARACIÓN DE FE
Hoy confieso que he sido descuidado en anhelar operar en los dones espirituales, pero a partir de este tiempo me esforzaré a buscar la presencia de mi Señor para que su Espíritu active los dones espirituales que necesito para cumplir mi destino en esta tierra. ¡¡Amen!!

ORACIÓN
Dios eterno, te suplico que me ayudes a tener la disciplina necesaria para buscar los dones espirituales con disciplina. Renuncio ahora mismo a la pereza espiritual y destruyo toda resistencia del enemigo que impida que acceda al conocimiento de los dones que el Padre tiene para mi vida. Amado Dios muchas gracias por tu amor y misericordia, anhelo serte útil en tu reino, me esforzaré a operar los dones espirituales para glorificar tu Nombre. ¡¡Amen!!

¡¡Con amor… Dr. José Félix!!

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