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Tema 18: EL DON DE EXHORTAR
Capítulo 02: DONES DEL PADRE
Serie: DONES ESPIRITUALES

La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales (Colosenses 3.16).

“La consolación es acerca de hechos pasados. La exhortación de prever el futuro”

PRINCIPIOS
1- Exhortación (gr. paraklesis). El que exhorta proclama la palabra de Dios de tal manera que toca el corazón del oyente, la conciencia y la voluntad, lo estimula a la fe, la cual produce una profunda dedicación a Cristo, el deseo de separarse radicalmente del mundo y manifestar con mayor evidencia los frutos del Espíritu Santo. La operación de este don exige mucha humildad y tacto exquisito. No se trata de llamar la atención para lastimar, sino para enderezar el camino. La exhortación es llamar la atención, rogar, amonestar, exhortar, apremiar a alguien para que siga un curso de conducta, siempre en anticipación, mirando al futuro.

2- ¡En contraste con el significado de consolar, que es retrospectivo, y que tiene que ver con pruebas ya experimentadas! La consolación es acerca de hechos pasados. La exhortación de prever el futuro. Regularmente estamos rogando, animando a ciertos creyentes a que vean por un futuro mejor. En caso de que alguno se desvíe debemos de animarle para que enderece su camino. También se usa la palabra advertir como un medio para exhortar de una situación futura.

3- ¿Cómo opera este don? Observemos algunos pasajes:

  • Animar, empujar, ayudar hacer algo correcto. Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos (Judas 3). El apóstol Judas está animando para que los discípulos defendieran ardientemente acerca de su fe. Esta exhortación esta previendo un futuro mejor en la operación de la fe, tal vez, enderezando los pasos de algunos que estaban débiles en la fe y era necesario animarlos a pelear la buena batalla.
  • Motivar a crecer por medio de la verdad. La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales (Colosenses 3.16). Aquí vemos dos dones del Padre operando unidos, enseñanza y exhortación. Por supuesto que los dones pueden ser operados en conjunto, mientras que enseñamos, podemos animar a los discípulos a crecer en la gracia divina.
  • Motivar para hacer lo correcto según la verdad de Dios. Exhortar en el diccionario de la lengua española se define como incitar (una persona con autoridad o derecho) a otra a hacer una cosa o a actuar de cierta forma, mediante razones o ruegos. Entendemos que cuando una persona ha perdido el rumbo puede ser exhortada a volver a la dirección correcta.
  • Re-direccionar la vida. Actualmente el mundo es un enemigo muy fuerte de la fe y frecuentemente tenemos que animar a creyentes a que re-direccionen sus vidas. Por lo que la exhortación en este tiempo es sumamente importante.

4- ¿Quién puede exhortar? ¡Se necesita una gracia especial para hacerlo! No cualquiera puede operar este don por lo delicado que son las relaciones humanas. De hecho regularmente vemos personas que tratan de hacer exhortaciones y terminan dañando el corazón de otros por la dureza de sus palabras. Cuando Dios activa el don, no solo activa el ADN necesario, sino motiva a tener la actitud correcta para hacerlo. La exhortación sin amor de nada sirve. La actitud correcta para exhortar viene de la disposición del corazón y del ADN impartido por el Padre.

APLICACIÓN
Podemos ver ejemplos claros de exhortación en las Escrituras. Debemos aprender que todo hijo de Dios puede ser un portador de una palabra que dará dirección a su hermano.

  • A que fueran sinceros y fieles al Señor (Hechos 11.23).
  • A permanecer en la fe (Hechos 14.22).
  • A llevar a cabo cierta tarea (2Corintios 9.5).
  • En abundar más y más en agradarles (1Tesalonicenses 4.1).
  • Amonestar a los ociosos, alentar a los de poco ánimo, sostener a los débiles, ser pacientes con todos, no pagar mal por mal, y seguir lo bueno (1 Tesalonicenses 5.14-15).
  • A trabajar y comer su propio pan (2Tesalonicenses 3.12).
  • Hacer rogativas, oraciones y peticiones por todos hombres (1Timoteo 2.1).
  • A que fueran prudentes (Tito 2.6).
  • A contender por la fe (Judas 3).

Todos los creyentes deben fijar su atención en este pasaje. Antes exhortaos los unos a los otros cada día (Hebreos 3.13). Los creyentes que ayudan a sus hermanos cada día y están llenos del Espíritu Santo de seguro experimentarán gozo en el Señor. Podemos decir, entonces, que el propósito del don de exhortación consiste en llamar a los creyentes a acercarse más a Dios, o a que cumplan algún propósito divino.

DECLARACIÓN DE FE
El poder del Espíritu esta sobre mi vida, estoy lleno del espíritu de sabiduría para ayudar a otros con ánimo, enseñanza y empujarles a volver su camino a Dios. Amén!!

ORACIÓN
Amado Dios, por el poder de tu Espíritu Santo estoy avanzando en la conquista de mi mismo, quiero crecer espiritualmente para servirte de una mejor manera, avanzar con poder y gloria hasta alcanzar los estándares que me permitan serte útil en todo lo que me necesites en tu reino. Amén!!

Con amor… Dr. José Félix!!

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