VENCIENDO LA ANGUSTIA

Tema 02: VENCIENDO LA ANGUSTIA
Capítulo 6: SALUD INTEGRAL
Serie: SABIDURÍA PARA VIVIR

Y decían el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta angustia (Génesis 42:21).

PRINCIPIOS
1- Reaccionamos a la presión en forma muy parecida a como hace el metal que debe forjarse para que se haga resistente. La tensión puede aumentar nuestra capacidad de resistencia. Sin embargo, cuando es excesiva, puede producir un colapso nervioso. Dios nos conoce íntimamente. Él sabe la cantidad correcta de presión que podemos sobrellevar, pero nuestras reacciones son muy importantes. A medida que nos sometemos al Señor con humildad, él hará que la vida de Cristo se reproduzca en la nuestra, creando así una obra de arte digna de ser usada por él.
Que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos (2 Corintios 4:8–10).

2- Angustia es una palabra que se usa más de 100 veces en la Biblia para describir el estrés negativo. Con mucha frecuencia describe el resultado negativo que la presión y el dolor dejan en el corazón. La palabra que aparece en el Antiguo Testamento hebreo es tsarah y viene de la palabra raíz “dureza”. Significa pena, dolor, angustia o aflicción en sentido espiritual o psicológico.
Debido a la hambruna que sobrevino en Israel, los hermanos de José viajaron a Egipto para comprar grano. Pero cuando se vieron en una situación angustiosa, también reflexionaron en lo que habían hecho a José muchos años antes. Y decían el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta angustia (Génesis 42:21).

3- El efecto de vivir situaciones difíciles y una vida de estrés, es una vida de presión, que se define como angustia, o se entiende como presión mental o emocional. Si nos lamentamos por la pérdida del empleo, sentiremos esa presión emocional porque no tendremos ingresos financieros. Pero si nos entregamos a la fidelidad y provisión divina, el Señor reemplazará el estrés con su paz.
La forma de pensar, la perspectiva de las cosas, el enfoque que le damos a las situaciones que tenemos en el diario vivir, puede desatar presión, que se convierte en angustia al momento que no tenemos control de las cosas. La angustia se define congoja, aflicción, tribulación, que se desencadena en un trastorno mental y emocional por no encontrar respuestas a las necesidades.

4- Gran parte de la angustia esta en la manera en que pensamos o vemos la vida. Por eso el apóstol recomienda: Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros (Filipenses 4:8–9).
Como percibimos lo que vivimos es la forma como tratamos el tema en nuestra mente. Si vemos un problema como algo que no tiene solución, la desesperación llenará nuestro corazón y estaremos pensando de una manera negativa en todo momento. Estos pensamientos negativos nos llevan a realizar acciones incorrectas de las cuales, después nos vamos arrepentir.

5- Cuando crecemos espiritualmente podremos tratar con la aflicción de una manera sabia. Todos, sin excepción alguna, estamos propensos a vivir la angustia. El apóstol dice: Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte (2Corintios 12.10). Pablo tomó la actitud correcta ante la angustia que se presentaba en el camino de su ministerio. Tomó cada situación con una buena actitud para vencer la angustia.
Pero, a través de la dependencia de Dios, pudo decir: cuando soy débil, entonces soy fuerte. Este es un punto emergente en nuestro diario vivir, cuando vemos nuestras debilidades y las reconocemos con honestidad, las podremos llevar delante del trono de nuestro de Dios, desde donde recibiremos el poder y fortaleza para salir triunfantes en cada situación.
APLICACIÓN
Nuestro cuerpo físico automáticamente reacciona a la presión externa (angustia). Si pasamos mucho tiempo pensando en las dificultades, pueden provocarle enfermedades como úlcera o dolores de cabeza. Pero si confiamos en Dios y aceptamos su tiempo perfecto, nos traerá paz.
La ciencia médica tiene una definición especial a la angustia. Dice que entreteje las reacciones mentales y emocionales con el sistema nervioso central. A medida que otros sistemas psicológicos se activan para cumplir con las exigencias externas de la vida, y si no manejamos la angustia en forma saludable, nos hacemos susceptibles a una gran variedad de problemas de salud.
Dios dice en Proverbios que si guardamos sus palabras en nuestro corazón, podremos evitar muchas de las consecuencias provocadas por la tensión física. No se aparten de tus ojos [las palabras sabias de Dios]; guárdalas en medio de tu corazón; porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo (Proverbios 4:21–22).

ORACIÓN
Dios eterno y maravilloso Padre celestial, ahora estoy aprendiendo como tratar con la angustia a causa de los problemas cotidianos en la vida. Se que puedo tener calidad de vida y ser sabio al momento de tratar con la presión externa en cada situación que este pasando en el diario vivir. Por favor ayúdame a ser fuerte y enfrentar la presión de las circunstancias y los problemas con autoridad, con paz, dependiendo de mi Creador en cada instante. Amen!!

Con amor… Dr. José Félix!!

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