SE LIBRE DE LOS CELOS

Tema 14: SE LIBRE DE LOS CELOS
Capítulo 6: SALUD INTEGRAL
Serie: SABIDURÍA PARA VIVIR

Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa (Santiago3.16).

PRINCIPIOS
1- Los celos nacen del amor y son una emoción natural, pero, ¿son egoístas o piadosos? Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo (2Corintios 11:2). El apóstol Santiago dice que el Espíritu nos anhela celosamente (Santiago 4.15), dando por entendido que en este sentido el celo no es tomado como algo destructivo, sino que nace del amor profundo que se puede tener por algo o alguien.
Dios mismo nos motiva a ese amor profundo y extremo: Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas (Deuteronomio 6:5). Cuando hablamos de ese celo correcto y agradables es cuando amamos con la profundidad que Dios nos demanda, sabiendo que nuestro Padre nos cela con amor.

2- El lado contrario son los celos que NO provienen de un amor profundo y sano, sino de la naturaleza humana. Los celos son algo propio de la naturaleza caída, es normal hasta cierto punto sentir celos en determinadas situaciones. Pero los celos no son normales cuando se vuelven recurrentes, obsesivos o controladores y enfermizos. Las personas celosas cuidan detenidamente todos los detalles de lo que hace o dice la parte celada: controla, persigue, desconfía y pregunta con detalle, porque siente miedo a perder la persona que cela.
Aunque los celos no son una emoción en sí mismos, si producen emociones que quitan la paz y destruyen las relaciones. Vayamos al escenario del sacrificio que presentaron los hermanos Caín y Abel. En Génesis 4.4-5 vemos que la Biblia nos dice que Caín se enojó mucho porque Dios aprobó el sacrificio de su hermano, pero no se agradó del de él. ¡Notemos que la Biblia no habla de celos, sino de enojo! Los celos provocaron el enojo de Caín al punto de llevarlo a un nivel de violencia hasta matar a su hermano.

3- Cuando el adolescente David fue a la guerra fue tan exitoso que las mujeres cataban alabándole aún más que al propio rey Saúl. Esto desató celos terribles del rey contra el joven David, al punto de intentar matarlo. David no le había hecho nada a Saúl, nunca se levantó en su contra, al contrario, le demostró lealtad, sin embargo los celos le llevaron a odiarlo de una manera dramática.
Los celos afectan las relaciones de manera terrible en los matrimonios, hermanos, compañeros, traen división, y provoca emociones tan fuertes como el afectar a otros con violencia. Los celos rompieron, provocaron que los hermanos de José intentaran matarlo, en la Biblia encontraremos muchas historias de los celos destructivos de los cuales debemos ser libres: ¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? 2. Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís (Santiago 4.1-2).

4- La base de los celos es la envidia. En la raíz hebrea marca la envidia y los celos como lo mismo. Esto quiere decir que cuando se abre una puerta, un espíritu malo puede provocar tanto celos como envidia. Entender los celos de manera correcta y edificarlos en nuestra vida de manera rápida nos permitirá atacar el problema de manera veraz y efectiva. Entendemos celos como:
* Temor a perder el amor o el afecto de una persona.
* Enojo por lo que otra persona tiene y nosotros no.
* Ansiedad por mantener lo que se tiene. Miedo a perderlo.
Los celos son terribles, descubrirlos no es sencillo porque permanecen en oculto. El corazón apacible es vida de la carne; Mas la envidia es carcoma de los huesos (Proverbios 14.30).

5- Los celos pueden traer no solo enfermedades físicas, emocionales, mentales, sino destruir por completo las vidas. Sólo los tontos y necios se mueren de celos y envidia. Algunos llegan a prosperar, pero su casa está maldita (Job 5.2-3; TLA). ¡Pero su casa esta maldita! Esto es terrible cuando no se ataca de manera directa para destruir los celos. Cualquier persona puede estar infectada de celos sin darse cuenta. En un de repente los celos brotan con emociones terribles, como el enojo, violencia, tanto que la vida misma queda en peligro a causa de los celos.
Estos celos malignos surgen de la inseguridad y del temor egoísta. Por eso son tan dañinos. Claro que en el matrimonio hay un sentido de pertenencia entre marido y mujer, por eso a nadie le gusta pensar que su cónyuge tiene otra pareja, porque la relación matrimonial no se comparte con nadie más que con la esposa o el esposo; ese es un celo natural que viene de Dios, quien no comparte con nadie Su gloria y Su Iglesia. De esa forma se espera que no compartas a tu pareja con nadie, pero es una pertenencia basada en amor, no en control. Lo que significa que debes amar, no controlar cada paso que da la persona u hostigarla, cansarla con una actitud de inseguridad.

APLICACIÓN
Dios puede ayudarte a erradicar los celos, hay algo nuevo y fresco para ti y para tu familia, pero debemos identificar las áreas débiles que dan lugar al diablo. La clave es actuar con responsabilidad, saber en qué áreas estamos siendo tentados con celos o envidia. ¿Celamos injustamente a nuestra pareja? ¿Tenemos envidia de alguien que tenga más que nosotros? ¿Tenemos celos enfermizos por lo que poseemos? ¿Hay en nuestro corazón envidia por poseer algo que no alcanzamos?
Escudriñar nuestro corazón es el primer paso, el segundo, será erradicar todo pensamiento maligno, y porque no decirlo, si fuese necesario, destruir todo ataque demoniaco o reprender algún espíritu de tormento que haya entrado a nuestra vida.
El otro punto necesario es tener contentamiento con lo que tenemos y agradecer a Dios por todo lo que de su mano recibimos. Si algo necesitamos, lo pedimos con fe sabiendo que nuestro Padre es generoso con sus hijos.

ORACIÓN
Precioso Dios, muchas gracias por tu amor incondicional, ahora entiendo que los celos son correctos cuando amamos como Dios nos ama, pero también entiendo que los celos enfermizos pueden traer destrucción a mi vida. Por favor ayúdame a identificar cuándo tenga esos celos malignos o envidia, quiero ser libre y servirte con todo mi corazón. Amen!!

Con amor… Dr. José Félix!!

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