Tema 13: GRAN PÉRDIDA
Capítulo 01: MARAVILLOSA IDEA
Serie: EL REINO DE DIOS

Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás (Génesis 2.15-17).

“Lo que se perdió es recuperado. Lo que se dañó, es restaurado”

PRINCIPIOS
1- El éxito de esta maravillosa idea dependería totalmente en la obediencia del ser humano. Caminar en obediencia sería el desafío e Adán y Eva, desobedecer sería detener y dañar el plan perfecto del Creador. Cuando Adán y Eva sucumbieron ante la maléfica trampa de Lucifer, la Tierra se convirtió en un territorio bajo un gobierno ilegal. Adán cometió una alta traición, el instigador y adversario, el maligno, ejecutó un golpe terrible para tomar el dominio que Adán había recibido.

2- Adán no perdió el cielo cuando cayó. En cambio, perdió la Tierra y el dominio sobre ella. Perdió la representación legítima del cielo sobre la Tierra. Adán desertó. Esto es lo que Dios quiso decir en Génesis 2:17: Pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no deberás comer. El día que de él comas, ciertamente morirás. Esta muerte no se refería ante todo a la muerte física, aunque ese sería el resultado final, sino más bien a la desconexión espiritual de su fuente y reino.

3- Esto se evidencia en el hecho de que Adán vivió novecientos treinta años después de aquel acto de desobediencia. Por lo tanto, la muerte según el Creador era la desconexión e independencia de Dios y del reino de los cielos. ¡Adán perdió el reino! Dejó de ser el gobernador y se convirtió en gobernado, de rey a esclavo por la desobediencia.

4- Las consecuencias de esta rebelión fueron numerosas:

  • Pérdida de posición y disposición.
  • Transferencia de responsabilidad.
  • Conciencia de sí mismo y vergüenza.
  • Temor e intimidación de la autoridad.
  • Pérdida de dominio sobre la naturaleza.
  • Esfuerzos frustrados y odio al trabajo.
  • Dolor e incomodidad.
  • La necesidad de rendir cuentas.

5- Sin embargo, la respuesta más significativa a esta deserción y acto traicionero fue su promesa al adversario, registrada en Génesis 3:15-16: Pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y la de ella; su simiente te aplastará la cabeza, pero tú le morderás el talón.

APLICACIÓN
El centro de esta promesa es la venida de un “descendiente” a través de una mujer que quebraría el poder del adversario sobre la humanidad y recuperaría la autoridad y el dominio que Adán una vez tuvo, y a través de un proceso de conflicto, restauraría el reino nuevamente a la humanidad. Esta fue la primera promesa de un rey-mesías y del retorno del reino. Por lo tanto, la mayor necesidad del hombre se identifica mediante lo que él perdió. No perdió una religión ni el cielo, sino un reino. En la restauración de Dios y el plan redentor, el cielo no sería el enfoque primario o el objetivo del hombre, sino en cambio la redención, restauración y restablecimiento de su reino sobre la Tierra. ¡Este sería el propósito principal y la misión del Mesías prometido!

DECLARACIÓN DE FE
Hoy mismo decido poner mi vida en las manos de mi Creador, estoy siendo restaurado a la plenitud de Cristo, avanzo lleno de poder para regresar a la imagen y semejanza de mi Creador. No hay poder en la tierra que me pueda detener para convertirme en la imagen visible de mi Señor, es más poderoso el que esta en mí, que el que esta en el mundo. Amén!

ORACIÓN
Dios eterno y maravilloso Señor, tengo la profunda convicción que esta será la más grande temporada que voy a vivir hasta hoy. Y a partir de este día solo estaré expectante de cosas maravillosas que voy a vivir cada día tomado de tu mano. Nada me podrá separar de tu amor, estoy dispuesto a seguir los pasos de mi Maestro y cumplir mi destino en esta tierra. Amén!

Con amor… Dr. José Félix!!

Leave a reply