MEDITAR PARA CREAR

Tema 04: MEDITAR PARA CREAR
Capítulo 04: PATRONES EN EL REINO
Serie: EL REINO DE DIOS

Hazme entender el camino de tus mandamientos, para que medite en tus maravillas (Salmos 119.27).

“Meditar es inquirir en el corazón de Dios asuntos que son relevantes para nuestro crecimiento”

PRINCIPIOS
1- Pocos cristianos toman tiempo para meditar, pareciera ser que hay una aversión al dedicar tiempo a la meditación. Esto era practicado diligentemente por David, el gran rey, quien en una ocasión dijo: Hazme entender el camino de tus mandamientos, para que medite en tus maravillas (Salmos 119.27). El diccionario dice que meditar es pensar y considerar un asunto con atención y detenimiento para estudiarlo, comprenderlo bien, formarse una opinión sobre ello o tomar una decisión.

2- Cuando dedicamos tiempo a analizar los mandamientos, la palabra de Dios en nuestro corazón se hace más firme, el Espíritu nos revela aquello que necesitamos entender para tener una mente creativa e innovadora. Enfocamos nuestros pensamientos en aquello que deseamos entender con precisión. ¡Esta es la manera más efectiva de conocer a Dios! Por supuesto que esto cuesta, necesitamos invertir tiempo, esfuerzo, dedicación, para poder estar en la presencia de Dios y escudriñar aquello que el Espíritu quiere formar en nosotros.

3- La Palabra de Dios nos anima fuertemente a que seamos personas altamente competitivas en todo lo que hacemos, para ello es necesario que el Verbo se haga carne en nosotros. Esos principios se conviertan en nuestro patrón de conducta para toda la vida. Observemos estos versículos:

  • Salmos 1.1-3 – Somos bienaventurados cuando nos separamos del mal pero también nos acostumbramos a meditar en su ley de día y de noche.
  • Josué 1.8 – Dios le dice a Josué: Estudia constantemente este libro de instrucción. Medita en él de día y de noche para asegurarte de obedecer todo lo que allí está escrito (NTV).
  • Salmo 119.11 – El salmista David sabía que guardar la palabra le apartaría del mal y le aseguraría hacer el bien.

4- La prosperidad es un producto de una relación con Dios. Algunos ven la prosperidad como herejía, piensan que solo es hablar de dinero, pero ser una persona próspera es mucho más que tener bienes, también es ser una persona digna, grande, que manifiesta la gracia divina que nos es dada como verdaderos hijos de Dios. La meditación nos lleva a entender los principios que aplicamos en todas las cosas. Hacer las cosas al estilo de Dios nos asegura tener todo lo necesario para lograr construir nuestros sueños.

APLICACIÓN
Ser una persona próspera no necesariamente es tener opulencia. La prosperidad en el reino es integral, primero nos convertimos en personas leales y fieles a Dios, reformamos nuestra manera de vivir, tomamos patrones de vida que agradan a Dios y enseguida viene la recompensa: ¡Dios nos hace reactivos para producir abundancia! El rey ya era grande edad cuando escribió este salmo: Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan (Salmos 37.25). Esta es una promesa para nosotros y nuestra descendencia, nunca estaremos desamparados, somos hijos del Creador del universo, estamos seguros, somos creativos, lograremos ser prósperos en todas las cosas.

DECLARACIÓN DE FE
Estoy motivado y listo para emprender una etapa nueva para aprender a meditar en la Palabra, en mi Señor, en mi futuro, en las cosas que son relevantes para tener prosperidad. ¡Amén!

ORACIÓN
Precioso y maravilloso Padre de gloria, muchísimas gracias por tanta bendición en mi vida, estoy meditando en tu Palabra, estoy tomando el tiempo para pensar en mi futuro contigo, quiero ser útil a tu reino y servir a los que me rodean para que te conozcan, ayúdame a ser mejor cada día, quiero dejar mi vieja naturaleza para ser lleno de tu gloria, muchas gracias por permitirme conocerte cada día más, me comprometo a serte fiel cada día más. ¡Amén!

Con amor… Dr. José Félix!!

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