EL LENGUAJE DEL REINO

Tema 20: EL LENGUAJE DEL REINO
Capítulo 04: PATRONES EN EL REINO
Serie: EL REINO DE DIOS

Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual (Colosenses 1.9).

“Hablar el lenguaje de Dios es un hábito inteligente por que poder sale de nuestra boca”

PRINCIPIOS
1- El apóstol Pablo en Efesios 3.20 habla del poder que actúa en nosotros. Como un pueblo santo, escogido por Dios para mostrar las virtudes de su gloria, debemos asegurar que hablamos el lenguaje del reino. La Escritura dice que tenemos la MENTE DE CRISTO, esto quiere decir que los pensamientos que hay en nuestra mente esta llena del conocimiento de Dios, de esa manera, lo que hablamos esta asociado siempre con el propósito divino para nosotros.

2- Hablar es un arte, es la articulación de palabras de fe que hablamos, este es un hábito muy importante porque cada palabra que sale de nuestra boca es para “bien-decir” o “mal-decir”, porque la vida y la muerte esta en el poder de la lengua. El apóstol escribe magistralmente esta frase: Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos (2Corintios 4.13). ¡Porque creemos hablamos y hablamos lo que creemos!

3- Hablamos de acuerdo a la fe que profesamos, la Escritura dice que de la abundancia del corazón habla la boca, de tal manera que lo que formamos en nuestros pensamientos declaramos con nuestra boca. Lo que creemos es lo que hablamos, por eso el salmista dijo: Creí; por tanto hablé (Salmos 116.10). Educar nuestro lenguaje es muy importante, el hablar habla de nuestra dignidad y grandeza, por eso es tan importante que nuestro hablar sea sazonada con la fe que profesamos.

4- Construir este buen hábito no es nada sencillo, puede llevarnos años aprender hablar de la manera correcta, el mejor momento para empezar es ahora. El apóstol escribe a los discípulos de Colosas: Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno (Colosenses 4.6). Sazonada es que la palabra que hablamos vaya con sabor, elegancia, con la intención de “bien-decir” a los que nos escuchan.

CONCLUSIÓN
Pablo le escribe a su hijo espiritual: Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad (2Timoteo 2.16). ¿Cuáles son las palabras profanas y vanas? Las que no tienen sentido, no traen algún propósito positivo para bendecir. Cuando educamos la mente para hablar correctamente, nuestras palabras llevarán la intención de siempre bendecir a quien nos pone atención, empezando por las personas que nos rodean hasta las personas con las que interactuamos todos los días.

DECLARACIÓN DE FE
Me comprometo a cambiar mi lenguaje, a partir de hoy educaré mi mente para hablar palabras de bendición y no de maldición. ¡Amén!

ORACIÓN
Amado Señor y Dios, muchas gracias por tanto amor, por darme la oportunidad de caminar tomado de tu mano, estoy seguro que me llevarás a niveles gloriosos por los hábitos que estoy aprendiendo. Me comprometo a cumplir con disciplina para aprender el lenguaje del reino. ¡Amén!

Con amor…. Dr. José Félix!!

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