Tema 06: SOÑAR VS DISEÑO
Capítulo 03: SOÑAR Y CONSTRUIR
Serie: EL REINO DE DIOS

A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad (Mateo 25.15).
Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte (2 Corintios 12.10).

“Los dones y talentos que el Señor nos imparte están asociados a nuestro destino”

PRINCIPIOS
1- Los diseños que Dios injerta en nuestros corazones están asociados con nuestro diseño. Hemos sido creados con un temperamento, una esencia diferente a otras personas, somos únicos, podemos decir que somos dotados con dones, capacidades diferentes a las personas que nos rodean porque nuestro destino es diferente. Pablo nos ayuda a comprender esto cuando habla del Cuerpo de Cristo analizado desde la perspectiva del cuerpo humano. Cada órgano ha sido diseñado para una función especial y diferente a todas las demás.

2- De la misma manera, cuando el Señor Jesús habla de los talentos, nos da a conocer que fueron entregados de acuerdo a la capacidad. ¡Soñamos de acuerdo a nuestro diseño! Esta es una buena manera de probar nuestros sueños, cuando sabemos que el sueño no concuerda con nuestros talentos, sabremos que solo puede ser una fantasía. No hay dos personas iguales en el mundo, aunque parezcan “casí” iguales, siempre habrá algo que las identifique. Las huellas dactilares no son iguales, somos un diseño original único. Estamos dotados de una identidad con un propósito divino y con dones por medio de los cuales alcanzamos nuestro destino.

3- Dios nos capacita por medio de nuestras debilidades, a través de las circunstancias difíciles dela vida los dones y capacidades son expuestas para lograr avanzar en medio de la adversidad, es ahí donde lo mejor de nosotros esta emergiendo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte (2 Corintios 12.10). No debemos enfocarnos en las debilidades sino en nuestras fortalezas, tampoco nos asustamos por vernos imperfectos, sabemos que somos perfeccionables.

4- Frecuentemente nos enfocamos más en las debilidades que en nuestras fortalezas. Poner demasiada atención en la debilidad no encierra en la frustración, enfocarnos en nuestras fortalezas nos permite buscar la excelencia cada día. Tenemos las habilidades para hacer cosas grandes y superiores cuando descubrimos el talento para lograr construir el sueño de Dios en nosotros. ¡Ahí esta la clave!

5- El carácter debe estar asociado a los talentos y al sueño que deseamos construir. Pablo le escribe a su hijo Timoteo: Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia, persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra; persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor (2 Timoteo 3.10-11). El padre espiritual le dice a su hijo: ¡Imítame en esta conducta! Cuando crecemos en dones y capacidades pero no en carácter, siempre estaremos expuestos a ser personas egoístas y ver por nosotros mismos, seguramente el sueño de Dios en nosotros no será completo.

APLICACIÓN
Una de las columnas más importantes en el carácter es la fidelidad, cuando desarrollamos esta virtud, la conquista del sueño es seguro, porque seremos fieles a lo que deseamos construir. La fidelidad esta asociada a como manejamos los pequeños detalles y como administramos nuestros talentos. Canalizamos nuestra energía al reino de una manera directa y permanente, nos conectamos a la mente de Dios y tratamos con la construcción de nuestro futuro con determinación. El carácter nos puede llevar a donde el talento o capacidad nunca podrá. Edificamos con la virtud de Dios y lo aseguramos con el crecimiento en carácter.

DECLARACIÓN DE FE
Estoy dispuesto a crecer en carácter al mismo tiempo que estoy creciendo en mis capacidades y talentos. ¡No me detendré en la construcción de mis sueños! Amén!!

ORACIÓN
Precioso Espíritu Santo, por favor no me sueltes de tu mano, quiero aprender cada día para ser como mi Señor Jesús, anhelo crecer a su estatura y producir frutos en abundancia. No cederé mis derechos al mundo ni daré mi energía a mi naturaleza humana. Seré fuerte y determinante para construir mi futuro glorioso que el reino me tiene reservado. Amén!

Con amor… Dr. José Félix!!

Leave a reply