Tema 15: UNA RAZA NUEVA EN LA TIERRA
Capítulo 02: PRINCIPIOS BÁSICOS DEL REINO
Serie: EL REINO DE DIOS

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable (1 Pedro 2.9).

“Jesús vino para dar inicio a una nueva raza en la Tierra”

PRINCIPIOS
1- Después de que Jesús fue bautizado por Juan en el río Jordán y fue lleno del Espíritu Santo, y enseguida fue llevado al desierto, donde ayunó por cuarenta días y cuarenta noches y fue tentado por el diablo. Habiendo salido victorioso de la tentación, Jesús regresó a Galiléa en el poder del Espíritu (Lucas 4:14), para luego comenzar a proclamar su mensaje del Reino. Jesús estaba lleno sin medida del Espíritu Santo. A lo largo de los Evangelios, no se encuentra evidencia o registro de que mientras Jesús estuvo en la Tierra, el Espíritu Santo estuviera presente o activo en ningún otro lugar excepto en la persona de Él.

2- Cristo era la vanguardia de una nueva raza, el primero de una nueva generación de personas que serían llenas con el Espíritu Santo. Por eso la Escritura dice: El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación (Colosenses 1.15). El pecado de nuestros padres en el huerto del Edén, dejó una raza humana distorsionada, ya no era lo que Dios había creado, su moralidad había caído por el suelo, sus capacidades habían sido afectadas, Adán y Eva, formaron una raza “impura” que debería ser restaurada.

3- Jesús vino a reconectarnos con su Padre y su glorioso reino. El vínculo conector es el Espíritu Santo. Por esa razón, el centro de su mensaje era: Arrepiéntanse, porque el Reino de los cielos está cerca. El propósito primordial de Jesús no era sanar a los enfermos, resucitar a los muertos, echar fuera demonios o realizar ninguna otra obra milagrosa. Esas cosas eran tan solo señales de que el reino de Dios había venido a la Tierra, pero no eran su enfoque principal. La misión final de Jesús era abrir camino a la venida del Reino introduciendo a los hombres al poder del Espíritu Santo como una nueva raza en este mundo. Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable (1 Pedro 2.9).

4- El Calvario se transforma entonces en una puerta hacia este majestuoso reino para crear esta raza de gente llena del Espíritu para representar el cielo en la Tierra. La esencia del evangelio es que podemos regresar a nuestra conexión espiritual con nuestro Padre. Este es el primer privilegio de esta raza, somos portadores de la gloria de Dios, por donde quiera que vamos, esa gloria es manifestada como lo hizo Jesús.

APLICACIÓN
Ahora existe un poder disponible para nosotros, de modo que podamos cumplir nuestro rol en el avance del Reino hasta el último rincón de esta Tierra. Este poder fue puesto a nuestra disposición a través de una invasión del Espíritu Santo en nosotros. Jesús abre la puerta para que esa invasión sea la característica principal de esta “nación santa”. Jesús prometió que nos daría el Reino y el poder para caminar en ese reino. Él dijo: No tengan miedo, mi rebaño pequeño, porque es la buena voluntad del Padre darles el reino (Lucas 12:32).
El deseo de Dios es que al restaurar nuestra relación con él, somos parte de esta nuestra raza donde Jesús es el primero, enseguida somos nosotros. La Biblia entonces pone a Jesús como nuestro hermano mayor: Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos (Romanos 8.29).

DECLARACIÓN DE FE
Soy parte de esta nueva raza de gente llena del Espíritu Santo que anuncia las buenas nuevas. Jesús es el primogénito de esta nueva familia, y el Padre lo envió para enseñarme el camino a una gloria reservada para cada hijo de Dios. Amén!

ORACIÓN
Amado Padre maravilloso, por favor ayúdame a ser trasladado a tu reino. Por favor que mis debilidades no sean un obstáculo para la manifestación de tu reino a través de mi vida. Estoy dispuesto a morir a mis deseos y ser un instrumento de tu gloria. Amén!!

Con amor… Dr. José Félix!!

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