Tema 05: LA ESENCIA DEL REY
Capítulo 02: PRINCIPIOS BÁSICOS DEL REINO
Serie: EL REINO DE DIOS

Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos (Hebreos 1.1-4).
“Jesús es la esencia del Padre, nosotros tenemos la plenitud de Cristo”

PRINCIPIOS
1- Jesús dijo que el que le veía, estaba viendo al Padre, también dice que Jesús es la sustancia misma del Padre, y es el heredero de todo. El apóstol Pablo dice que nosotros como su iglesia, que somos su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo (Efesios 1.23). El Padre ha entregado todas las cosas en las manos de Cristo, y nuestro amado Señor nos ha entregado todo a nosotros. Somos la plenitud del Hijo de Dios, somos reyes en esta tierra.

2- Cuando Dios nos creó, nos dio todo lo que necesitábamos para cumplir su plan y propósito original. Como Dios nos diseñó para ser líderes, las semillas del liderazgo reposan dentro de nosotros, durmiendo, estáticas, descansado, hasta que estén listas para ser activadas por el poder de Dios. Por esta razón, el liderazgo no es tanto algo que tengamos que estudiar porque ya está dentro de nosotros. ¡Se trata de descubrir y nutrir aquellos poderes de liderazgo que tenemos!

3- Dentro de la dimensión terrenal, Dios nos ha dado gran libertad. Finalmente, la clase de líderes en que nos convirtamos depende de nosotros. Dios nunca violará nuestra libertad o anulará el espíritu de dominio que ha depositado dentro de nosotros. El Espíritu Santo nunca nos forzará, pero mientras se lo permitamos, nos convencerá, guiará, pero nunca nos manejará. El Espíritu Santo esta atento para el momento que necesitamos ayuda para dirigirnos a nuestro destino profético.

Como Creador, Dios sabe lo que hay dentro de cada uno de nosotros porque Él lo puso allí. Cada vez que Dios le habla, se dirige a usted basado en lo que conoce sobre usted y no en lo que otra gente cree saber.

4- Algunos no pueden ver el potencial de liderazgo que hay dentro de nosotros. Es posible que no estemos viendo las habilidades, cualidades y destrezas para ser un líder. En verdad, no interesa lo que otros digan o piensen, o siquiera lo que nosotros pensemos de nosotros mismos. Lo que importa es cómo Dios nos ve, y Él nos ve como líderes y gobernantes en el dominio terrenal. Él nos creó con este propósito y nos diseñó con las habilidades necesarias para alcanzar nuestro destino.

Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios; no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica (2Corintios 3.4–6).

APLICACIÓN
La Biblia está llena de historias de personas que fueron llamadas a salir de las circunstancias comunes y desafiadas por Dios a hacer lo imposible. Cuando Abraham no tenía hijos, y Sara estaba en su ancianidad, muy lejos de la posibilidad de procrear, Dios les dijo: “Tendrán un hijo, y él crecerá hasta convertirse en una nación”.
El Señor se le apareció a Gedeón, el menor de su familia, la cual era la menor entre las tribus de Israel, se refirió a él como “guerrero valiente” (Jueces 6:12) y lo usó para liberar a su pueblo de los madianitas malvados.

A ojos de su familia, David podría haber sido solo como un “pequeño hermanito” bueno para nada, solo servía para arrear las ovejas. De todos modos, Dios dijo: “Tú eres un rey” y envió a Samuel a ungirlo como tal. Viendo a José mientras era un esclavo en Egipto, Dios dijo: “Tú eres un gobernante” y lo elevó a la posición de primer ministro debajo de Faraón.

Cuando Dios nos habla, siempre le habla a la persona real, no a la persona que otros ven o incluso a la que vemos nosotros. Él mira más allá de nuestras circunstancias externas y características personales cuando se dirige al líder que hay en nosotros. ¡Somos un Rey!

DECLARACIÓN DE FE
Definitivamente decido creer lo que soy, Dios me diseñó para ser Rey, decido serlo y actuar como lo que el Padre dice que soy. A partir de hoy caminaré con firmeza, inteligencia, sabiduría, para poseer la tierra que el Señor me ha asignado. Amén!

ORACIÓN
Maravilloso y Padre eterno, muchas gracias por darme la oportunidad de operar el poder de tu reino, por la esencia que has puesto dentro de mí, iré de gloria en gloria y de victoria en victoria, no voy a retroceder ante nada, porque se que tengo un gran destino en este mundo. Amén!

Con amor… Dr. José Félix!!

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