Tema 11: INCREDULIDAD Y TEMOR
Capítulo 02: DONES DEL PADRE
Serie: DONES ESPIRITUALES

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio (2 Timoteo 1.7).

“Nuestro diseño no es para tener miedo, estamos diseñados para manifestar el poder de Dios”

PRINCIPIOS
1- Timoteo era un joven con varios dones espirituales, sin embargo algo debilitaba el uso de los mismos. El apóstol Pablo, como un padre amoroso le escribe alentandole: Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio (2 Timoteo 1.6-7). Timoteo tenía que vencer la cobardía de operar en los dones avivando el fuego del don que había recibido. ¡Aunque el don estaba presente, su operación estaba limitada a la cobardía o temor de usarlo!

2- Frecuentemente vemos personas que tienen dones y operan en ellos de una manera genuina pero lo hacen limitadamente. El temor al fracaso limita fuertemente que se fluya en los dones con buenos frutos. No importa cuánto tiempo tenemos operando en los dones espirituales, siempre existirá ese temor al fracaso. Sin embargo, esto se acentúa cuando apenas se empieza en el fluir del Espíritu Santo y los dones son manifestados. El apóstol Pablo enseña a los corintios acerca de los dones y les anima a operar en ellos. Al final dice: Hágase todo decentemente y con orden (1 Corintios 14.40). La recomendación de Pablo es que se haga todo en un impulso de romper el temor al fracaso de sus discípulos. Después de varios años de operar en los dones, Timoteo tenía temor, cobardía, esto lo limitaba a lograr tener los frutos correctos.

3- Estamos viviendo tiempos gloriosos en el mover del Espíritu Santo. Hay un derramamiento tan poderoso donde los dones están siendo activados en el cuerpo de Cristo. El dicho popular dice que nadie nació caminando, menos corriendo. Para poder caminar el niño tuvo primero que gatear, luego caminar y después aprender a correr. Es así como podremos ir perdiendo el miedo en el uso de los dones. El temor es una limitante que podemos vencer para dar buenos resultados a favor del reino de Dios. ¡El amigo del temor es la incredulidad y la duda!

4- Sentía que aquel niño caminaría solo por primera vez. Con cinco años de edad, aquel pequeño no podía caminar por un impedimento físico. Sentía el poder de Dios de una manera tan grande que estaba con la convicción que sería sano. Cuando tomé al pequeño en mis manos para ponerlo en tierra firme. Una voz interna me hacía dudar. Inmediatamente entró en mí un temor impresionante que llenó todo mi ser. Una multitud estaba esperando ver el milagro y ahora sentía que el fracaso me avergonzaría.

Hay un momento en que la convicción supera la duda, la incredulidad es vencida cuando la fe se impone. Los pies se afirmaron sobre el piso. Una multitud vio los primeros pasos de aquel pequeño. Si la incredulidad me hubiera vencido todavía me estuviera lamentando de no haber actuado para que el milagro ocurriera.

APLICACIÓN
¿Cómo podemos vencer el temor para operar en los dones espirituales? Pensemos en esto:
* En primer lugar, el apóstol Pablo sugiere a Timoteo que avive el fuego del don. Esto quiere decir que no podemos dar entrada a la apatía, flojera, tibieza espiritual. El fuego espiritual nos motiva a que los dones operen con frecuencia.
* En segundo lugar, debemos poner la fe en acción. La fe produce obras por medio de la operación de los dones espirituales. Cuando operamos en ellos de una manera periódica, seguramente mantendremos la tibieza alejada de nuestras vidas.
* En tercer lugar, debemos saber que como humanos todos podemos cometer errores, pero el crecimiento y madurez nos ayudará a cometer menos errores. Si en algún momento cometemos un error, Dios nos ayudará para aprender y hacer del error una lección que nos ayude a crecer.

DECLARACIÓN DE FE
La incredulidad no tiene parte con mi vida, en ningún momento dejaré que la duda me detenga en manifestar el poder de la gloria que Dios me ha entregado, manifestaré su poder y testificaré de su nombre. Amen!!

ORACIÓN
Precioso Jesús, muchas gracias por darme este llamamiento santo para manifestar el poder del reino en mi vida. Estoy dispuesto a obedecer en cada instante para cumplir el propósito para el cual fui diseñado, seré un discípulo dispuesto aprender cada día, me tomaré de tu mano para seguir tus pisadas y dar gloria a tu bendito nombre. Amen!!

Con amor… Dr. José Félix!!

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