ENTRENADO PARA SERVIR

Tema 04: ENTRENADO PARA SERVIR
Capítulo 02: DONES DEL PADRE
Serie: DONES ESPIRITUALES

Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios (1 Pedro 4.10).

“Somos entrenados para servir con los dones a los que nos rodean”

PRINCIPIOS

1- Una persona se considera digna en el momento que se ha ganado la confianza de desempeñar una responsabilidad en el reino. ¡En lo poco fuiste fiel, en lo mucho te pondré! Frecuentemente nos daremos cuenta que servir a otros es servir a los propósitos del reino de Dios en la tierra. El apóstol Pablo enseña a su hijo que tengan en doble honor a los que se han ganado esa categoría de dignos. Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar (1 Timoteo 5.17).

2- Aprendiendo de la operación de los dones del Padre. Ser entrenados es aprender de los dones, que significan, como se usan, la responsabilidad, aprendemos de la Biblia:
* Un hombre llamado Bernabé donó su propiedad – Hechos 4.37
* Los discípulos de Filipos dieron para las necesidades de Pablo – 2 Corintios 8.1-4
* Mujeres servían con sus bienes al ministerio de Jesús – Hechos 9.36
* Fielmente te conduces cuando prestas algún servicio – 3 Juan 1.5
* Ser ricos en buenas obras, dadivosos, generosos – 1 Timoteo 6.18
* Por tanto, tuve por necesario exhortar a los hermanos – 2 Corintios 9.5
* Apolos era un varón elocuente, poderoso en las Escrituras – Hechos 18.24

3- Los dones del Padre administran la Iglesia. En la esencia de un solo Dios que se identifica al ser humano con tres distintas personalidades, nos brinda una serie de dones con cada una a fin de equipar a los santos para la obra del ministerio. Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional (Romanos 12.1). A causa de la compasión demostrada en la salvación ofrecida por medio de Cristo, el creyente debe entregarse a Dios haciéndole así dueño de su cuerpo y de toda su existencia.

4- Como sacrificio vivo y santo. Es vivo porque a diferencia del sacrificio de animales muertos, el creyente se ofrece en vida y en novedad de vida por haber muerto al pecado y resucitado en Cristo. Es santo, pues es dedicado y separado por y para Dios. Es vuestro culto racional porque al presentarse a Dios como sacrificio vivo es un acto racional porque involucra la mente e implica comprender el mensaje del evangelio y decidir conscientemente adorar a Dios a través del servicio que le ofrecemos.

El apóstol Pablo hace cuatro peticiones sumamente importantes en los primeros versículos de Romanos 12. Sed consagrados; No os conforméis; Transformaos; Mantened un concepto adecuado de vosotros mismos. Estas cuatro verdades deben marcar con firmeza el rumbo de los que operan en los dones del Padre.

APLICACIÓN

Ya que los dones del Padre administran la Iglesia, es necesario el esfuerzo físico, la disposición, la disponibilidad, la humildad, que son rasgos de carácter necesarios para llenar las expectativas de Dios en nuestra labor diaria operando en el reino. Jack Hayford en su libro Vida en el Reino, dice que la consagración, el no conformarse, la transformación, la evaluación, son actos de individuos que miran su propia vida interior para evaluarse y re-orientarse por el poder del Espíritu de Dios, en busca de un carácter, un modo de ver las cosas y un estilo de vida santos.

DECLARACIÓN DE FE

Me queda claro que Dios no me quiere escondido, apartado de la sociedad, sino involucrado en todas las áreas para poder ayudar a otros con los dones que el Padre me ha entregado. Avanzo seguro, apasionado, con fuerza, y me pongo como sacrificio vivo al servicio de mi Señor.

ORACIÓN

Mi Señor y Dios, muchas gracias por permitirme conocer los dones en los que puedo operar, estoy listo para dar frutos en abundancia. Ayúdame a vencer mis debilidades, a lograr la victoria en cada batalla de la vida donde exprese tu poder y gloria sobre todas las circunstancias. Amen!!

Con amor… Dr. José Félix!!

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