EL DON DE MISERICORDIA

Tema 21: EL DON DE MISERICORDIA
Capítulo 02: DONES DEL PADRE
Serie: DONES ESPIRITUALES

Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme. Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio (Marcos 1.40).

“Misericordia define a quienes poseen el don de una fuerte sensibilidad”

PRINCIPIOS
1- Misericordia (gr. ho eleón). Es el que asiste al que se haya en apuros, visitación a enfermos o gente en la cárcel o con algún problema urgente de resolver, asisten a los que están desanimados o apremiados por diversas presiones, extienden su mano de ayuda, manifiestan la compasión y simpatía necesarias para levantarles de su condición física, espiritual, emocional, familiar o económica. Identificarse con el sufrimiento de otros. Establecer relaciones de comprensión, respeto y sinceridad con otros. Para que sea efectivo, este don debe ser ejercido con amabilidad y alegría, no como una obligación.

2- Define a quienes poseen el don de una fuerte sensibilidad; o a aquellos llamados a desempeñar funciones especiales en organismos cristianos de asistencia y ayuda. Esta labor debe hacerse con diligencia y manifestar la disposición del corazón a ayudar con alegría y consolar a los que están necesitados y afligidos. Misericordia significa “compasión” o “virtud que inclina el ánimo a la compasión y al perdón.” También significa “simpatizar con la necesidad de otros” El don de hacer misericordia consiste en mostrar a otros que usted se identifica con ellos en su dolor. Es el don de simpatizar con lo que otros sufren o necesitan para ser felices.

3- ¡Operar en este don es mostrar la virtud misma de Dios! La tarjeta de presentación dice que Dios es misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad (Éxodo 34.6). Si somos templos del Espíritu Santo nosotros tenemos la imagen y semejanza de Dios en nosotros. Si esto es una verdad, debemos mostrar la misericordia como si Dios mismo la mostrara a través de nosotros. Operar este don no es nada sencillo cuando se quiere hacer en nuestras propias fuerzas. Es necesario que el don esté activado y aprendamos amar lo que Dios ama y aborrecer lo que Él aborrece para estar sintonizados con Él al momento de ver a los demás con ojos compasivos y un corazón listo para ayudar.

4- En el sentido correcto de la palabra misericordia, todos debemos practicarla, ya que la misericordia forma un corazón compasivo y perdonador. Se traduce misericordia de la palabra hebrea Jesed que no es únicamente un asunto de obligación, sino también tiene que ver con generosidad. No solo entra en juego la lealtad, sino también la misericordia. Jesed indica involucramiento y compromiso personal en una relación que sobrepasa los límites humanos.

Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa. Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo? (2º Samuel 9.7). ¡La condición que Mefi-boset acepta es la de un perro muerto! Sin embargo David decide extender la mano de misericordia y tomar una acción para ayudarle. Actuar a favor de otros no es nada sencillo tratando de hacerlo sin el don activado.

5- Un corazón generoso hace misericordia. Cuando el don es activado, se forma un corazón generoso y generalmente se combina con el don de dar a fin de tener un cuadro completo a favor de los que sufren. En cada congregación deberíamos de contar con un ministerio asociado a la misericordia para ayudar a los que sufren. En cada una de sus acciones Jesús mostró un corazón lleno de misericordia. Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme. Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio (Marcos 1.40). Este es el ejemplo que debemos seguir. El corazón misericordioso de Jesús le motivo a extender la mano y hacer algo por el leproso. Cuando el don es activado, no importa la necesidad de la persona, el impulso de la misericordia será extender la mano para ayudar a los que sufren.

APLICACIÓN
Nuestro mayor ejemplo es y seguirá nuestro amado salvador Jesucristo:

  • Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor (Mateo 9.36). La compasión es parte integral de la misericordia. Ser compasivo es aceptar el dolor de otros y hacer algo por solucionarlo.
  • Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos (Mateo 14.14). La misericordia conlleva la acción para ayudar a solucionar los problemas de otros. Entonces Jesús, compadecido, les tocó los ojos, y enseguida recibieron la vista (Mateo 20.34).
  • Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó (Marcos 1.41). La misericordia desata la acción para mejorar la vida de las personas.
  • Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer (Marcos 8.2). Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: no llores (Lucas 7.13). La compasión abre y activa los dones espirituales y los pone en acción.

DECLARACIÓN DE FE
Así como Cristo se identificó profundamente con la gente más vulnerable, decido hacer lo mismo y usar mis recursos para ayudar a los que me necesiten. Decido invertir mi vida en el servicio a mi Dios con pasión. Amén!

ORACIÓN
Dios amado, permíteme servirte con integridad, ayúdame a vencer mis debilidades que me detengan en tu servicio, por favor, necesito me actives en este don de misericordia para moverme en el poder del Espíritu y ayudar a los que más necesitan de ti. Amén!

Con amor… Dr. José Félix!!

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