Tema 20: EL DON DE PRESIDIR
Capítulo 02: DONES DEL PADRE
Serie: DONES ESPIRITUALES

Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan (1 Tesalonisenses 5.12).

“El liderazgo debe ser ejercido con diligencia mostrando el carácter de Cristo”

PRINCIPIOS
1- Presidir (gr. Ho prohistamenos). Es el que está dotado con dones de administración, capacidades y habilidades que permiten, dirigir y supervisar diversas actividades de la Iglesia para el beneficio espiritual de todos. Alude a alguien que se pone al frente en alguna actividad o proyecto haciendo las veces de un líder que dirige a un grupo de personas a una meta definida. El liderazgo debe ser ejercido con diligencia mostrando el carácter de Cristo al tratar con las personas que le dependen. Tiene una gran responsabilidad de dar cuentas a Dios como buenos administradores.

2- Presidir significa también ser cabeza de una junta, congregación o tribunal. En 1 Corintios 12.28 al don se le llama administración, el cual es sinónimo de autoridad y gobierno por administrar un liderazgo con prestancia a favor de objetivos claros.Por tanto, el don de administración se imparte a ciertos miembros del cuerpo de Cristo con el propósito de presidir (dirigir) el cuerpo, ejercer autoridad sobre él, y gobernarlo. Aquellos que tienen a su cargo funciones administrativas, o posiblemente aun a los diáconos.

3- Los apóstoles solicitaron seleccionar algunas personas para el cargo de servicio como líderes para atender las necesidades del pueblo. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. (Hechos 6.3). ¡En sentido amplio, equivale a suplicar, consolar o instruir! Describe a aquellas personas cuyos dones innatos los califican para aplicar las verdades de Dios a situaciones particulares alentando a otros.

4- ¿Cómo opera el don de presidir? Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan (1 Tesalonicenses 5.12). Podemos presidir cuando estamos al frente de alguna comisión que Dios nos ha entregado.
* Presidir es tener autoridad sobre algo o algún proyecto, cuidar, ayudar, ocuparse en, practicar, dirigir, ser el primero en estar al frente de un grupo de personas. Podemos decir al presidir estamos liderando.
* Ser líder es una gran responsabilidad en el reino de Dios porque estamos representando al Rey de reyes. ¡Somos embajadores del reino de Dios en la tierra! En ese sentido cada decisión que tomemos, cada una de nuestras acciones tendrá un efecto directo en los asuntos del reino.
* El liderazgo tiene que ver con la administración de algo que recibimos. Cuando Dios nos entrega el don de presidir, nos entrega una encomienda, comisión, la autoridad y los recursos para lograr dar buenos resultados.
* Como administradores de una comisión debemos ser fieles, firmes y constantes en todo lo que desarrollamos.

5- Presidir es estar al frente, no solo hablamos de un proyecto, sino la gente que participa con nosotros. Esto conlleva una responsabilidad doble, dar buenos resultados del proyecto y ser ejemplo para las personas involucradas. Esto es lo que el apóstol Pablo habla a los corintios en los siguientes versículos. Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano; y ni aun yo me juzgo a mí mismo (1 Corintios 4.3). Como una persona que preside, el apóstol está hablando de su vida irreprensible como quien es ejemplo para los que le rodean. Nadie podía juzgarle, no había fallas en su proceder, sus decisiones y acciones eran acertadas, su conducta digna de imitarse como un digno administrador de los asuntos del reino de Dios.

APLICACIÓN
Creo que todo esto se asocia con las palabras de Cristo: Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre (Mateo 13.43). Aquellos que en el don de presidir glorifican a Cristo, ellos también serán glorificados con el Señor. El don de presidir hará brillar a Dios, pero también el mismo don nos hará brillar con Cristo. Por esto debemos de actuar de una manera irreprensible, para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo (2 Tesalonicenses 1.12).

DECLARACIÓN DE FE
Hoy mismo recibo el poder impartido por el Espíritu Santo para ser activado en este don de liderazgo, me comprometo delante de mi Señor a estar al frente de sus proyectos como un buen administrador en esta tierra. Amén!

ORACIÓN
Amado Padre celestial, muchas gracias por darme la oportunidad de ver tu gloria manifestada de una manera gloriosa y poderosa, estoy listo para avanzar a un nivel de gloria mayor, donde pueda ser testimonio al mundo están al frente de grandes proyectos de tu reino. Amén!

Con amor… Dr. José Félix!!   

Leave a reply